

Cáceres se lo cree. Respeta a Córdoba y al resto de
las candidatas pero está convencida de que se
encuentra en "la primera línea de salida" para optar a
la Capitalidad Europea de la Cultura en el año 2016.
Así lo afirma el presidente de la Comisión Ejecutiva
del Consorcio Cáceres 2016, Felipe Vela Jiménez, que
se ha marcado para este año el objetivo de reforzar la
implicación ciudadana en la candidatura.
¿En qué momento se encuentra el proyecto Cáceres
2016?
Decidimos tomárnoslo en serio a raíz de las últimas
elecciones municipales. Hubo un cambio de signo
político en el Gobierno [gobernaba el PP y ahora lo
hace el PSOE] y a partir de ahí empieza la
reorganización interna de la candidatura, que me fue
encargada. En primer lugar entendí que había que
crear una base sólida, una estructura de trabajo ágil,
moderna, eficaz, que tuviera un sentido empresarial.
Hubo que dotar al Consorcio de personal, de página
web… Luego, a través de nuestras visitas a Liverpool,
Bruselas, Madrid…, llegamos a la conclusión de que
había que definir un eje estratégico con un lema que
nos identificara con Europa. Hemos elegido Cáceres,
puente entre Europa y América. Ésta es la definición
básica sobre la que vamos a trabajar. Vamos a
aprovechar la identidad europea de nuestra ciudad y su vocación americana para
reivindicar el diálogo entre los dos continentes. Y para ello nada mejor que
apoyarnos en la figura de Carlos V, por lo que representó en la historia de la
Humanidad y porque fue enlace entre los dos continentes. En los próximos días
presentaremos en público la web del Consorcio.
¿Cuáles son las iniciativas más
relevantes para este año en el marco de la candidatura?
Mientras organizábamos
el Consorcio nos dimos cuenta de que los ciudadanos estaban expectantes sobre
el desarrollo del proyecto y pensamos que 2008 podría ser el año de la participación
ciudadana. En 2007 pusimos en marcha un programa llamado Puertas abiertas al
2016 para canalizar la cantidad de proyectos que nos estaban llegando de gente
que quiere colaborar con el Consorcio. Recibimos 130 proyectos de colectivos
y particulares no profesionales (de profesionales hay muchos más) y después de
un trabajo muy serio hemos seleccionado una decena que son los que se van a ejecutar
en 2008. Todos tienen un motivo
común: son proyectos de participación ciudadana que en un 90 por ciento se desarrollan
en la
calle.
Queremos trasladar a la gente nuestro eje estratégico a través de la diversión
en la calle.
Hay proyectos deportivos, musicales, arquitectónicos… Y desde el primer día hemos
apostado
por los convenios de colaboración, por ejemplo con el Conservatorio de Música,
porque
entendemos que la música hay que llevarla a la calle. En el día a día hay otras
muchas
iniciativas.
¿En qué valores sustenta Cáceres sus aspiraciones a la Capitalidad Cultural?
El hecho de ser Patrimonio de la Humanidad es un gran referente. Por otra parte,
Extremadura
es una región inigualable desde el punto de vista medioambiental. Es, sin duda,
una de las
regiones más bonitas y ecológicas de Europa. Sabemos que Europa está actualmente
preocupada por dos cuestiones: la inmigración y el cambio climático. Y en las
dos tenemos algo
que decir. Hemos sido inmigrantes y emigrantes, estamos abiertos a los que vienen
a vernos,
somos un puente claro entre Europa y América y tenemos una vinculación especial
con
Portugal. Nos tocó ir a América y al centro de Europa a trabajar y entendemos
la inmigración
mejor que nadie. Éste es un valor que queremos poner en alza a la hora de presentar
nuestro
lema, y lo vamos a hacer con una programación cultural que gire en torno a este
eje
estratégico y que en un porcentaje muy alto a partir de ahora se va a desarrollar
en Europa.
Otra cuestión importante para nosotros es la rehabilitación del centro histórico
de la ciudad, en
el que se ha producido un proceso de desertización, como en muchos otros. Vamos
a poner en
marcha un proceso de repoblación social, revitalización funcional y modificación
del centro
histórico, sobre la base de un proyecto ambicioso de la Fundación Cáceres Siglo
XXI. Estos,
junto al apoyo de la Junta de Extremadura, son argumentos muy sólidos para impulsar
la
candidatura.
¿Cómo está siendo la implicación en el proyecto de las administraciones públicas?
Están respetando mucho la autonomía del Consorcio y al mismo tiempo están haciendo
sus
movimientos. En la Junta, por ejemplo, la consejera de Cultura lo es también
de Turismo y
Cáceres 2016. El Ayuntamiento, obviamente, está más próximo al Consorcio. La
relación es
buena porque todos están colaborando y están entendiendo el proyecto. Económicamente
no
tenemos grandes problemas. Nos queda el nombramiento de un director artístico
importante
que se haga cargo de la proyección cultural. El nombramiento de los asesores
externos ya está
hecho. He leído que Córdoba está ahora en ello.
¿Y la de la ciudadanía?
Hasta septiembre del pasado año, que fue cuando empezamos la reorganización
del proyecto,
manifestaba una actitud ilusionada pero muy pasiva, y sin entender muy bien qué
significa
Cáceres 2016. Ahora empieza a entenderlo. Hay un seguimiento informativo muy
grande de la
candidatura. Tenemos un gabinete de prensa muy bien montado que genera información
continuamente. Pero el objetivo con respecto a la ciudadanía no está cumplido.
Nosotros nos
hemos tomado el proyecto en serio: creemos que si vamos a Europa tenemos que
llevar los
deberes hechos. No basta cualquier percepción de que somos muy buenos, tenemos
que serlo
de verdad. Necesitamos todo este año para que la ciudadanía entienda claramente
la
dimensión del proyecto. Pero hemos avanzado mucho y el proyecto empieza a calar.
Tenemos
visitas constantes al Palacio de la Isla [sede del Consorcio]: colegios, institutos,
asociaciones
que quieren conocernos y saber lo que hacemos.
¿Han integrado al sector privado?
Empieza a involucrarse. Éste es un proceso que va por fases. La fase del patrocinio
comenzó
hace quince días. Tenemos aproximadamente diez proyectos de patrocinio para firmar.
Se ha
creado una fundación específica integrada por profesionales y empresarios, llamada
Cáceres
Capital, cuyo objetivo es apoyar la candidatura. Estamos trabajando con entidades
financieras,
empresas de servicios... En esta línea creo que vamos a tener mucho apoyo, sobre
todo
porque nos llaman ellos, ni siquiera tenemos que ir a verlos.
Lo más valioso de este tipo de proyectos es su carácter colectivo, su capacidad
para absorber
los esfuerzos y las ilusiones de toda una ciudad...
Efectivamente. No conozco el resto de las candidatas en profundidad, pero en
Cáceres se
respira la Capitalidad Cultural de 2016 por todas partes. No hay día en que la
prensa no hable
de ella, tiene una presencia constante en las calles, en los actos...
¿Qué le parece la competencia que se ha generado en España sobre la Capitalidad
Cultural de
2016?
Esto parece una epidemia. Córdoba empezó antes y luego se fueron incorporando
Cáceres, Málaga..., y estas ciudades han sido el referente para que otros gobiernos
locales se hayan
dado cuenta de que este proyecto les puede ayudar a sacar cuestiones adelante.
Pero una cosa
es empezar la carrera y otra desarrollar el proyecto sin desfallecer, haciendo
frente a la
cantidad de dificultades que plantea. Hay que tener presente que todas las ciudades
lo están
haciendo muy bien y merecen el máximo respeto. España está empezando a entender
lo que
significa la Capitalidad Cultural de Europa gracias al gran número de ciudades
que se están
presentando. Eso es bueno.
¿Cómo se percibe la candidatura de Córdoba?
No hacemos un seguimiento exhaustivo de las candidaturas, pero aquí Córdoba
es un
referente, todo el mundo habla de ella. Tenemos muchas cosas en común. Córdoba
es un
exponente de la convivencia entre las tres culturas, pero en Cáceres esta circunstancia
no nos
es ajena. Córdoba fue la primera en postularse y le tenemos respeto, como al
resto de las
candidatas, pero creo que en muchas cuestiones ya hemos cogido el tren .
¿Le tocará, por fin, a una ciudad del sur?
Me gustaría que más que al sur le tocara al suroeste... La Capital Europea de
la Cultura debe
tener un componente fundamental: que la ciudad se lo merezca. Las ciudades de
gran tamaño
pueden merecerlo, pero ya tienen muchas cosas. Las pequeñas necesitamos nuestra
oportunidad, nuestro momento de gloria. Málaga y Valencia, por ejemplo, están
en otra esfera.
Yo siempre he apostado por que la Capitalidad recaiga en ciudades de otro perfil
como Segovia,
Cáceres o Córdoba. Ser Capital Cultural de Europa es muy importante, pero hacer
el camino
bien hecho también lo es. Yo les digo a mis paisanos que lo que estamos haciendo
ya debe
enorgullecernos.
Y, junto al camino y la meta, no hay que olvidar el día después...
Eso es lo que hay que entender. Y por eso hay que apostar por un eje estratégico
que sea real
y sólido. Siempre he estado convencido de que el dinero no es la clave para ello.
Hacer una
programación cultural sólo a base de dinero es como hacer un equipo de segunda
con figuras
de primera retiradas. Lo que hay que hacer es un proyecto cultural creíble y
que transforme la
ciudad. El primer paso importante en este sentido fue la declaración de Patrimonio
de la
Humanidad. Éste es el segundo, y es incluso más importante porque es mucho más
dinámico.
Para eso es necesaria la concienciación de la gente por encima de las piedras.